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Pan

He vuelto a hacer pan porque se iba a caducar la levadura fresca y esta vez lo he podido hacer en un horno que funciona, en casa de mis padres. Estoy aquí pasando las Navidades así que no cocinaré mucho, aunque esta tarde tengo que hacer unas galletas para mi amigo invisible y para mañana me han encargado que prepare algún pincho o canapé de aperitivo para la cena.

Para este pan tan rico he vuelto a usar la receta de Paul Hollywood:

Ingredientes:
— 700 g de harina de fuerza.
— 2 cucharaditas de sal.
— 15 g de levadura fresca.
— Agua.

Preparación:
1. Pon la harina y la sal en un cuenco grande. Mézclalo bien y forma un agujero en el centro. Calienta 450 ml de agua a unos 38°C. Desmiga la levadura en un cuenco pequeño y disuélvela en siete cucharadas del agua templada que hemos calentado.

2. Vierte la levadura disuelta y el resto del agua en el cuenco con la harina y mézclalo hasta que quede una masa suave pero no pegajosa. Amasa durante 10 minutos en una encimera con un poco de harina. Estira la masa agarrando de los extremos y tirando como si fuera una cinta elástica. Haz una bola con la masa y vuelve a estirar y amasar hasta obtener una textura firme pero suave.

3. Coloca la masa en el cuenco. Cúbrelo con un film transparente y déjalo reposar hasta que doble su tamaño durante 2 horas en una habitación templada o 3 horas en una habitación fría.

4. Aplasta la masa con los puños para que se desinfle. Amasa suavemente sobre la encimera enharinada para que las burbujas de aire se distribuyan por igual y evitar agujeros en el pan. Divídela en dos y forma dos bolas.

5. Da forma a las bolas haciéndolas rodar entre la encimera y la mano en forma de cuenco con movimientos circulares como en Karate Kid:

6. Coloca las bolas sobre la bandeja del horno, espolvorea harina sobre ellas y deja que reposen una hora en un lugar templado. Realiza un corte con una cuchilla en cada bola.

7. Precalienta el horno a 230°C con un recipiente con agua en la base para que se forme vapor y eso ayude a que nuestro pan tenga una corteza crujiente. Hornea los panes a 200°C durante de 15 a 20 minutos y déjalos que se enfríen sobre una rejilla.

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pan

¡Qué bien huele el pan hecho en casa!  La costra me ha quedado pálida y más dura que una piedra dura de Chipiona, pero eso no tiene por qué pasarte a ti. Mi horno sólo funciona por abajo y el pan no se tostó. Por eso lo tuve más tiempo de lo normal para ver si cogía color pero en un horno casero normal que funcione, no puede fallar. La receta es del gran panadero Paul Hollywood.

Siempre hay que esperar a que se enfríe porque al cortarlo en caliente parece que la masa todavía está cruda y tendremos la tentación de dejarlo más tiempo. El truco es golpear con los nudillos en la base y si suena hueco, significa que el pan está hecho. Otro truco es empujar la miga con un dedo y si vuelve a su posición original, está bien cocido, pero si se apelmaza y se queda dentro, significa que lo hemos sacado antes de tiempo.

Ingredientes:

  • 700 g de harina de fuerza.
  • 2 cucharaditas de sal.
  • 15 g de levadura de panadería. Se puede encontrar en panaderías o en el Carrefour, por ejemplo.
  • 450 ml de agua templada.

Preparación:

  1. Mezclamos la harina y la sal en un bol grande. Medimos los 450 ml de agua y lo templamos. La temperatura del agua es importante porque el agua muy caliente mata la levadura y el agua muy fría hace que el pan no suba lo suficiente. Necesitamos que tenga más o menos la temperatura del cuerpo humano, unos 38º. No hace falta que sea exacto; podemos poner una gota en la muñeca como cuando se calienta la leche para los bebés y si lo notamos templado, nos vale. De ese agua, separamos medio vaso para mezclarlo en un bol pequeño con la levadura desmenuzada. Cuando esté disuelto, lo añadimos al bol de la harina junto con el resto del agua.
  2. Mezclamos hasta que deje de estar pegajoso. Transferimos la masa a una encimera con un poco de harina. Si vemos que está todavía muy pegajosa, podemos cubrirnos las manos con harina para que sea más fácil de trabajar. Amasamos durante diez minutos. Una forma de amasar es tirar de uno de los extremos y después agarrar y tirar con la otra mano como una banda elástica y acabar golpeándolo contra la encimera. La masa se irá haciendo más elástica según vayamos amasando.
  3. Tras diez minutos, hacemos una bola y seguimos con el movimiento elástico y volviendo a hacer la bola hasta que la masa tome un poco más de firmeza y la textura sea más suave. Colocamos la bola en el bol y lo tapamos con film transparente. Dejamos que repose durante dos horas en una habitación templada o tres horas en una habitación fría.
  4. La masa habrá doblado su tamaño y estará llena de burbujas. La golpeamos con los nudillos para que baje otra vez y la volvemos a amasar en la encimera enharinada durante un minuto para eliminar las burbujas grandes y evitar que nuestro pan tenga agujeros en su interior. Dividimos la masa en dos bolas iguales y las colocamos sobre un papel en la bandeja del horno. Espolvoreamos harina sobre ellas, las cubrimos con papel transparente y las dejamos reposar durante otra hora.
  5. Precalentamos el horno a 230ºC. Colocamos una bandeja con agua en la base del horno para que se produzca vapor. Esto ayuda a que quede una costra fina y crujiente. Quitamos el film y practicamos un corte superficial rápido con una cuchilla en el centro de cada bola. Metemos la bandeja en el horno y dejamos que se haga durante 15 minutos. Sacamos la bandeja, la giramos 180 grados y la volvemos a meter para que el pan se haga por igual. Reducimos la temperatura a 200º y esperamos de 15 a 20 minutos hasta que tenga un color tostado.
  6. Lo dejamos enfriar en una rejilla.