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Receta

pollomostaza

Pollo con mostaza de dijon, champiñones y medio litro de vino para el cuerpo.

Ingredientes:

  • De 2 a 4 pechugas de pollo.
  • 250 g de champiñones en láminas.
  • 1 diente de ajo.
  • 1 cebolla.
  • 3 cucharadas de mostaza de dijon.
  • 1 cucharadita de estragón o hinojo.
  • 1/2 litro de vino blanco.

Preparación:

  1. En una sartén grande con un poco de aceite, ponemos las pechugas de pollo enteras hasta que se doren por los dos lados. Las retiramos a un plato y en la misma sartén, doramos los champiñones. Incorporamos la cebolla cortada en tiras y el diente de ajo machacado y lo sofreímos hasta que se poche con el fuego un poco más bajo.
  2. Añadimos la mostaza al sofrito, el estragón y el vino blanco y lo dejamos que hierva durante dos minutos. Colocamos el pollo en la sartén y dejamos que se haga a fuego medio, tapado, durante 10 minutos. Quitamos la tapa y lo dejamos 15 minutos más para que la salsa se reduzca. Cuidado al abrir la tapa, porque el vapor del vino con la mostaza te dará un sartenazo en la cara tipo popper. (yo no lo he probado pero me lo han contado). Se puede acompañar con arroz y ya tienes plato único.

Fuente: delicious.Magazine. Estaba muy delicious!

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La purrusalda —o porrusalda— me recuerda a mi casa; mi madre lo hacía y lo sigue haciendo de vez en cuando y nos encanta. Es una sopa muy básica pero muy sabrosa y versátil: puedes usar las sobras para hacer puré para el día siguiente e incluso colar el líquido y congelarlo para tener caldo de verduras listo para cuando te haga falta.

Ingredientes:

  • 1 cebolla.
  • 3 puerros.
  • 4 zanahorias.
  • 3 patatas.
  • Aceite de oliva.
  • Sal y pimienta

Preparación:

Picamos la cebolla y la freímos a fuego bajo en una cazuela con un poco de aceite de oliva sin que llegue a dorarse. Cuando se haya hecho, añadimos agua hasta llenar dos tercios de la cazuela y los puerros lavados y cortados en trozos. Si lo queremos más sabroso, podemos disolver en el agua una pastilla de caldo de verduras o de pollo. Pelamos y cortamos las zanahorias y las patatas en trozos, los incorporamos al caldo y dejamos que hierva hasta que la verdura esté tierna (una media hora). Salpimentamos al gusto.

Pollo!

Ingredientes (para dos pajaritos o para una persona que coma normal):

  • 2 cuartos traseros de pollo.
  • 4 cucharadas de vinagre.
  • 2 cucharadas de salsa de soja.
  • 1 cucharada de azúcar.
  • 1 cucharadita de sal.
  • Aceite de oliva.
  • 1/2 bolsa de 400g de ajetes y espárragos congelados para revuelto. Si tiene gambas, se las quitamos.
  • 100 ml de caldo de pollo.
  • 1 cebolla mediana cortada en tiras.
  • El condimento que nos guste para el pollo. Tomillo, jengibre, pimienta con limón o curry, por ejemplo. Yo he usado jengibre.

Preparación:

  1. Dejamos 30 minutos el pollo marinando en un bol con el vinagrela salsa de soja, el azúcar y la sal. Encendemos el horno a 200ºC y lo dejamos precalentando. Mientras tanto, salteamos los espárragos y ajetes según las indicaciones de la bolsa. Si son frescos, tardarán un poco más. Los dejamos a un lado para más tarde.
  2. Una vez marinado el pollo, lo doramos por los dos lados en un cacharro para horno (de metal o un pirex), en el fuego de la cocina, con dos cucharadas de aceite. Cuidado, porque cogerá color muy rápido a causa del azúcar, que se carameliza. Lo retiramos a un plato y vertemos el caldo en el recipiente en el que hemos hecho el pollo. Dejamos que burbujee durante 30 segundos mientras raspamos con una cuchara de madera con la intención de que el caldo de pollo deshaga lo que se había quedado pegado al freír la carne. Esta técnica se llama desglasar y sirve para hacer la salsa más sabrosa o crear una salsa donde no había nada; a veces es útil que se nos pegue la comida. Reincorporamos el pollo y añadimos la cebolla junto con los espárragos y ajetes y el condimento. No hace falta añadir más sal.
  3. Lo tapamos y lo metemos al horno durante 40 minutos. Yo lo he tapado con otro cacharro que tengo del mismo tamaño, boca abajo, pero se puede usar papel de plata. Hay que comprobar el horno de vez en cuando; se me ha quemado un poco la cebolla de la base, pero estaba buenísimo igualmente.

¡Qué rico! Mi padre me acaba de explicar cómo se hace la salsa para estos níscalos, aunque aquí los hemos llamado siempre nícalos.

Hay que freír un diente de ajo picado con pimiento rojo, añadir un chorro de vino blanco, pimentón, pimienta y sal y los níscalos bien limpios. No hay que echar mucho vino porque se pierde el sabor al níscalo. Se deja que haga chup chup a fuego medio hasta que reduzca. Está más bueno al día siguiente recalentado en una cazuelita.

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Son una versión de las galletas de avena de Stephen con el añadido de cacao en polvo y jengibre. No importa la cantidad sino la proporción de los ingredientes: el mismo peso de mantequilla que de azúcar, de harina y de avena en copos.

INGREDIENTES:
— 160 g de mantequilla.
— 2 cucharadas de leche.
— Unas gotas de esencia de vainilla (opcional).
— 160 g de harina.
— 160 g de copos de avena.
— 160 g de azúcar.
— 1 cucharadita de bicarbonato sódico.
— 4 cucharadas de cacao puro en polvo sin azúcar.
— 1 cucharadita de jengibre en polvo (opcional).

PREPARACIÓN:
Precalentamos el horno a 180°.

En una sartén a fuego mínimo, derretimos la mantequilla y la mezclamos con las cucharadas de leche. La receta original sin chocolate lleva también una cucharada de miel pero como le voy a poner chocolate, creo que no lo necesita.

En un bol grande, mezclamos los ingredientes secos: la harina, la avena, el azúcar, el bicarbonato y el jengibre. Vertemos la mantequilla derretida y lo mezclamos todo con las manos.

Hacemos montones de una cucharada con las manos y los colocamos en un papel de horno sobre la bandeja a una distancia de un centímetro como mínimo y horneamos unos 10 minutos. Dejamos enfriar las galletas antes de tocarlas para que se endurezcan y si queremos, espolvoreamos con azúcar glas.

Tiene pinta de plato típico navideño húngaro pero en realidad es inventado. Es bastante fácil pero si nos da pereza hacer crepes, lo podemos comer con arroz o pasta o en una tostada.

Ingredientes para el relleno:
— 1 cebolla morada.
— 200 g de salchichas de carnicería.
— 300 g de peras.
— 1/2 vaso de vino.
— Sal, pimienta y tomillo.

Preparación:
Picamos la cebolla y la ponemos en una sartén a fuego medio. En otra sartén o en la plancha, hacemos las salchichas hasta que se doren. Pelamos y troceamos la pera y la incorporamos a la cebolla. Cortamos las salchichas en rodajas y las añadimos a la cebolla y la pera junto con medio vaso de vino. El vino puede ser blanco o tinto, pero que no sea un vino tan malo que no nos lo beberíamos: vino que no has de beber, no lo pongas en el guiso. Sazonamos y dejamos que hierva suave hasta que se consuma el vino y la pera quede blandita, casi deshecha.

Para los crepes:
Mezclamos en un bol 1 taza de harina, 1/2 taza de leche, 1/2 taza de agua, 2 huevos, 1/4 cucharadita de sal, 2 cucharadas de mantequilla derretida y batimos todo. En una sartén antiadherente o una plancha ligeramente engrasada, vertemos 1/4 de taza por crepe, lo extendemos inclinando la sartén en movimientos circulares y lo dejamos dos minutos. Damos la vuelta al crepe y dejamos que se tueste un poco. Los rellenamos con nuestras salchichas con peras a la búlgara y decoramos con un poco de tomillo o alguna salsa que creamos que le pueda ir bien. A mí no se me ha ocurrido ninguna.

Sobrarán unos cuantos crepes que podemos usar para comer de postre con un poco de mermelada dentro y azúcar glas y canela por fuera o un plátano aplastado y caramelo o lo que queramos.

Es uno de mis platos favoritos del universo y sólo lleva patata, puerro, cebolla, caldo de verduras y leche. Mi madre es una experta y me dio la receta hace tiempo. Su versión es más ligera que otras que he visto por ahí, con aceite para pochar la cebolla en vez de mantequilla y leche en lugar de nata.

Ingredientes:
– Una cebolla mediana.
– La parte blanca de cuatro puerros gorditos.
– Una patata mediana.
– 1/2 litro de caldo de verduras.
– Sal y pimienta.
– Medio vaso de leche.
– Cebollinos (opcional).

Preparación:
Pica la cebolla y póchala en un sartén de paredes altas o en una cazuela con aceite o mantequilla a fuego medio-bajo. Mientras tanto, lava y pica los puerros en aros finos. Añádelos a la sartén y deja que se ablanden durante diez minutos a fuego bajo, con cuidado de que no se quemen. En este punto, he visto que en algunas recetas hay quien añade un chorro de vino blanco.

Pela y corta la patata en láminas finas e incorpórala al sofrito. Vierte el caldo en la sartén y deja que hierva a fuego bajo hasta que se ablande la patata. Añade sal y pimienta negra al gusto.

Bate la mezcla junto con el vaso de leche con la batidora o un pasapurés y si lo quieres más fino, cuélalo en un colador o en un chino. Yo he probado un plato sin colar y otro colado y ha ganado el colado, que queda como de restaurante fino. Podemos decorar el plato con cebollinos picados y quedamos como reyes, aunque yo no tenía y le he puesto albahaca.

Se puede comer frío o caliente y está increíble, es sano y ¡muy fácil!